miércoles, 27 de julio de 2011

Por quién doblan las campanas, de Ernest Hemingway


"Por quién doblan las campanas" es la novela más conocida del escritor norteamericano Ernest M. Hemingway.

La novela es relativamente extensa (en mi edición, 574 páginas), escrita en tercera persona, con un estilo sencillo y directo, de gran calidad. Los personajes están muy bien tratados y hay variedad de ellos, dándole a la historia una profundidad que va más allá de su argumento, sencillamente estructurado y desarrollado.

La narración se desenvuelve en la España de la Guerra Civil de 1936-1939. Robert Jordan, un guerrillero estadounidense (probablemente, espejo autobiográfico de Hemingway) que ha participado en algunas operaciones de demoliciones contra objetivos fascistas llega a las montañas de Segovia para ayudar a la ejecución de una importante ofensiva republicana, en la que tendrá que volar un puente. Allí entrará a formar parte de una banda guerrillera formada por variopintos personajes. Todos están muy bien desarrollados: hay guerrilleros que luchan porque no tienen otra opción, pero los hay que luchan por la República, con más o menos convencimiento (e incluso los hay que lo hacen por placer).

A lo largo de la obra se van desarrollando las relaciones sentimentales (no necesariamente amorosas) entre los guerrilleros, y durante los tres días que ocupa la narración, Hemingway va filtrando el miedo a la conclusión final de la operación, metáfora de la vida del soldados, esperando un día tras otro hasta el resultado de sus acciones.

Hay pasajes que quitan el aliento, como la matanza de fascistas en el pueblo natal de uno de los guerrilleros, basada en hechos reales que ocurrieron en Ronda durante la guerra. Con ello, Hemingway quería dar un retrato imparcial de la guerra, mostrando las crueldades cometidas por ambos bandos durante el conflicto. Se nota que hay cierta simpatía hacia el bando republicano, debido a las afiliaciones políticas de Hemingway, pero sin excusar excesos.

La obra en su conjunto es un himno a la fuerza de voluntad y al enfrentamiento cara a cara con el miedo y la muerte. Hemingway, a lo largo de su vida, participó en numerosos conflictos, ya fuera como médico, periodista, o combatiente directo, y esa tenacidad es lo que intenta filtrar durante toda la obra. El final, climático, muestra que la más importante decisión que tiene el hombre en su mano es cómo debe morir, y que no hay mayor libertad que morir matando. Hemingway aceptó la violencia, no como algo positivo, pero como instintivo e interno en el ser humano. El puente que debe ser volado representa la meta suprema, y es donde finalmente se centran todos los esfuerzos de Jordan.

Puntuemos:

Lenguaje: 8/10 (los personajes son magistrales y variados, el estilo claro, conciso pero con grandes descripciones del paisaje del país).
Argumento: 9/10 (temas filosóficos inmortales como la muerte, el derecho y la justificación de la guerra y el amor se tratan perfectamente enlazados en un argumento interesante como es una operación guerrillera).
Originalidad: 7/10 (pocas veces antes se había visto el hecho de la guerra como algo tan personal y se había humanizado a los soldados de tal manera).
Global: 8'2 (no os podéis perder el libro, a mí me cuesta dar notas tan altas. Merece la pena, de verdad).

1 comentario:

  1. Sólo he leído el principio de la sinopsis, por si hay spoilers (que en estos casos ya sabemos que son lo de menos, pero siempre es mejor leer las novelas desde la sorpresa); me ha suscitado interés y voy a ver si me hago con ella.

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