martes 4 de octubre de 2011

Sin rencores.


Pensé en gritaros. Pensé en lanzaros
oscuros reproches (y a veces lo hice).
Pensé en quemarme con vuestro pelo,
pensé en tirarme de vuestros ojos,
y luego pensé en derribar a martillazos
vuestras altaneras torres. Cabizbajo,
admití que no tenía sentido,
que la verdad, era mucho trabajo
para nada, para poca cosa,
que no os importaría.

Ha pasado el tiempo, y sí os importaba.
Pero ahora a mí me dan igual vuestras torres
y vuestra altanería.
Ahora tengo algo mejor que eso.

Tengo un sencillo camino
pavimentado de sonrisas.

4 librólogos dijeron:

  1. Por mi parte ninguna corrección, me ha gustado mucho :)

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  2. Muchas gracias buen hombre :D

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  3. Me han gustado mucho los encabalgamientos, y la estructura general del poema... a mí me trasmite bastante, me gusta mucho este estilo tuyo que tienes a veces, más que cuando escribes cosas más barrocas... aunque supongo que para gustos, los colores.

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