Pensé en gritaros. Pensé en lanzaros
oscuros reproches (y a veces lo hice).
Pensé en quemarme con vuestro pelo,
pensé en tirarme de vuestros ojos,
y luego pensé en derribar a
martillazos
vuestras altaneras torres. Cabizbajo,
admití que no tenía sentido,
que la verdad, era mucho trabajo
para nada, para poca cosa,
que no os importaría.
Ha pasado el tiempo, y sí os
importaba.
Pero ahora a mí me dan igual vuestras
torres
y vuestra altanería.
Ahora tengo algo mejor que eso.
Tengo un sencillo camino
pavimentado de sonrisas.
Por mi parte ninguna corrección, me ha gustado mucho :)
ResponderSuprimirMuchas gracias buen hombre :D
ResponderSuprimirMe han gustado mucho los encabalgamientos, y la estructura general del poema... a mí me trasmite bastante, me gusta mucho este estilo tuyo que tienes a veces, más que cuando escribes cosas más barrocas... aunque supongo que para gustos, los colores.
ResponderSuprimirme gusta, es luminoso...
ResponderSuprimir:)