Miren, señoritas, a este cielo otoñal,
que más que otoño sugiere primaveras,
y sonrían, que tienen motivos. Sus
vidas
son ahora primorosas, y muy bonitas.
Sonrían y disfruten del frescor de la
escalera,
la escalera del amado, el olor del mar.
Sonrían, que aún tienen tiempo de
soñar,
de mirar al mar y de llorar, de veras.
Ya llegará el que tiránico les diga:
“es hora de trabajar”, sonrían,
bonitas,
que ya llegará la hora de la calavera
y el infinito y tempestuoso mar del
mal.
Sean ustedes. Sed, en fin, vosotras.
Y sonrían, que tienen motivos.
ResponderSuprimirMe encantan estas pequeñas pildoritas de felicidad :)