Somos los hijos del fuego
y hemos venido a llevarnos
tu casa, tus alimentos.
Somos los hijos del fuego,
la furia, el impulso,
los que rompemos los sueños.
Somos los hijos del fuego,
somos desgarro, candente
desolación y baldíos.
Somos los hijos del fuego,
padres de la soledad,
pedazos de almas en vuelo.
Buenas José María Sólo para decírte que tengo el enlace para llegar a tu blog. Ya te he comentado que no suelo leer por internet. De todas formas, insisto y lo haré hasta que me huyas por los pasillos, prepara algo para abril. La entrega es en marzo. Espero leerlo entonces en papel del bueno y a doble margen.
ResponderSuprimirAntonio Alfonso.